» ORIENTACIONES PARA EL BAñO Y ASEO DEL ENFERMO DE ALZHEIMER Marcar una hora fija y hacerlo siempre de la misma forma.
Vigilar que el agua y el ambiente del baño tengan una temperatura adecuada.
Adaptar la ayuda a las capacidades que todavía posee.
No dejar al enfermo solo en el baño.
Mantener la máxima privacidad.
Preparar el material antes de empezar.
Tomarse tiempo y no precipitarse.
Hablarle a lo largo del aseo, indicándole paso a paso lo que tiene que ir haciendo.
Cuando no sepa bañarse solo: le ayudaremos, siguiendo siempre la misma secuencia (pies – cabeza o viceversa).
En fases avanzadas, el aseo se hará en la cama.
Utilizar material adaptado: ducha o bañera adaptada, suelo antideslizante, asideros, grúa.