» ORIENTACIONES GENERALES PARA LAS ACTIVIDADES BáSICAS DE LA VIDA DIARIA Mantener un horario constante, para ejecutar todas las actividades cotidianas, teniendo en cuenta las costumbres del enfermo.
Organización: ser repetitivos y rutinarios, evitar los cambios y el desorden.
Adelantarnos a sus necesidades sin sobreprotegerlos, fomentando su autonomía.
Estimular la repetición de gestos cotidianos y que participen en las tareas de autocuidado.
Simplificar tempranamente las actividades, todas se descomponen en otras más fáciles que puede que hagan sin ayuda. Repetir las instrucciones en cada paso.
Tener en cuenta el trastorno del lenguaje: utilizar frases cortas y sencillas, hablar lentamente.
Si no responde a las instrucciones: imitación.
Si es necesario: comenzar los movimientos para recordarle como se hace.
Dar tiempo, tener paciencia.
Ser afectivos.
Animar, elogiar y dar refuerzos positivos en la realización de las tareas.
Mantener un entorno estable, seguro, sencillo, facilitador, orientador y adaptado tanto físico, como familiar.