» ORIENTACIONES PARA LA ALIMENTACIóN DEL ENFERMO DE ALZHEIMER Hacer de la comida un acto social, colocándose siempre en el mismo lugar.
Utilizar vasos y platos que sean más grandes que la porción de alimento.
El contraste de colores ayuda a identificar los objetos, por ejemplo, servir puré de patata (color blanco) en una vajilla de color (marrón, azul, etc…).
Cocinar alimentos conocidos por el enfermo.
Servir los platos de uno en uno.
Comprobar la temperatura de la comida.
Hay muchos alimentos que se pueden comer con los dedos. Es preferible que la persona haga por sí misma todo lo que pueda.
Si se atragantan, se debe desmenuzar la comida en pequeños trozos y si sigue sin tragar, habrá que triturarla.
Si se ahogan con los líquidos: espesarlos con gelatina.
Si el enfermo no abre la boca, se le puede tocar la barbilla o la mandíbula suavemente, o ponerle líquido o comida en la boca para recordarle el acto que tiene que hacer.
Si tiene problemas para masticar, se le pueden hacer demostraciones de cómo se hace. En general, puede funcionar la imitación.
Utilizar material adaptado: mantel antideslizante, servilletas grandes, mangos engrosados, platos con el borde elevado.